El lanzamiento de Starship programado para el lunes 17 de abril a las 820 hrs tiempo central, 720 hrs tiempo de México, fue cancelado cuando la cuenta regresiva marcaba 9 minutos para el despegue debido al congelamiento de una válvula presurizante. Aunque la cuenta atrás continuó para probar otros procesos de preparación de la nave, se confirmó que el vuelo no se llevaría a cabo este día y el reloj se detuvo en el segundo 40. Posteriormente, Elon Musk confirmó en su cuenta de Twitter las causas de la cancelación y agregó que se volverá a intentar otro lanzamiento en los próximos días.
Mientras se escribe este texto, el personal de SpaceX está descargando y reciclando el propelente para reparar la válvula y averiguar la causa de la falla. A pesar de que es decepcionante la cancelación del vuelo de prueba, se debe tener en cuenta que Starship es un vehículo espacial ambicioso y nunca antes se había construido algo similar, lo que significa que se están explorando terrenos desconocidos. Es probable que se requieran varias iteraciones para lograr una nave confiable. Sin embargo, cada prueba será una gran fuente de información para mejorar los siguientes prototipos.
En este momento, lo más importante es la seguridad, ya que la cantidad de combustible que contiene Starship es enorme y las fuerzas a las que se someterá la nave al accionar sus 33 motores para salir de la atmósfera son enormes. Un error mínimo podría ser desastroso. Pero el éxito que se logre en un vuelo satisfactorio valdrá la pena los riesgos.
Como escribió Elon Musk hace unos días: «Éxito tal vez, ¡emoción garantizada!»
